Aislamientos

Los aislamientos son un elemento clave para garantizar la eficiencia energética y acústica de cualquier construcción.

Se utilizan principalmente en cubiertas y muros exteriores, aunque también pueden colocarse en la tabiquería y los forjados interiores para aumentar el confort térmico y acústico de las diferentes estancias.

En Fustes Graus hemos hecho una importante apuesta por la sostenibilidad y ofrecemos un amplio abanico de aislamientos térmicos y acústicos de origen natural y totalmente renovables que, además de tener excelentes propiedades funcionales, cumplen con todos los requisitos del código técnico de la edificación.

 

Aislamientos ecológicos

 

 
Fibra de madera

Los aislamientos de fibra de madera Steico se suministran en forma de paneles flexibles de densidad media con unas ventajas notables:

  • Material innovador y sostenible que contribuye a mejorar el balance energético de la vivienda.
  • Aislante natural.
  • Permite la difusión del vapor de agua y transpira.
  • Fácil de utilizar, no provoca reacciones cutáneas y perdura en el tiempo.
  • Escasa conductividad térmica y una importante capacidad térmica másica que proporciona un excelente aislamiento térmico y acústico.

 Lana de oveja

La lana de oveja es una fibra natural y renovable proveniente de la esquila regular de los animales.

Los productos fabricados con esta fibra tienen una conductividad térmica muy baja y son ideales para usos constructivos como el aislamiento de paredes y cubiertas.

Los aislamientos de lana de oveja están disponibles en forma de mantos y placas termofijada así como en fibras sueltas con diferentes densidades, espesores y capacidades de aislamiento. Independientemente de su formato, los aislamientos de lana permiten abrigar cualquier construcción de obra nueva o en rehabilitación mediante su colocación manual o automatizada.

Algodón reciclado

Los aislamientos de algodón reciclado se fabrican a partir de restos y recortes textiles provenientes de la confección y convenientemente desfibrados. En la fibra proveniente de este proceso se le llama multifibra debido a la gran diversidad de texturas y colores de los recortes utilizados.

El producto obtenido a partir de esta multifibra tiene una muy baja conductividad térmica y un aspecto multicolor muy característico.

Se suministra en forma de mantos y placas y también como fibras sueltas. Esta variedad de formatos lo hace ideal para su utilización en cualquier edificio, ya sea nuevo o en rehabilitación.

Se puede colocar manualmente o con la ayuda de máquinas dosificadoras.

 

 
Celulosa reciclada

La celulosa reciclada es un aislante térmico y acústico con interesantes propiedades antiincendios que se obtiene a partir de papel periódico y mediante un procedimiento de bajo consumo térmico.

Los aislamientos de celulosa reciclada se utilizan principalmente en el cierre de cubiertas, forjados y cerramientos verticales. Su aplicación se realiza mediante máquinas que embuten el producto en los espacios estructurales vacíos.

Además, los aislamientos de celulosa tienen cualidades higroscópicas, son resistentes a la descomposición, están protegidos contra parásitos, son insolubles en la mayoría de disolventes ordinarios y tienen una gran resistencia mecánica.

 

 

Aislamientos convencionales

Poliestireno extruido

Es un material con una excelente conductividad térmica, gran resistencia a la compresión ya la fluencia (deformación por compresión a largo plazo) que aísla térmicamente y impermeabiliza.

Al ser un material de celda cerrada, la absorción de agua es despreciable y presenta una alta resistencia a la difusión del vapor (factor μ) que lo hacen muy resistente a los ciclos de hielo-deshielo y al envejecimiento. Dispone de clasificación M1 de reacción al fuego y no tiene HCFC. Además, es rápido de colocar y fácilmente reparable.

 

 
Lana de roca

Es un material con un excelente funcionamiento acústico. Gracias a su estructura consigue conciliar masa volúmica y absorción acústica.

La lana de roca también tiene muy buenas características térmicas con temperaturas de utilización entre los -200ºC y + 800ºC hecho que la hace virtualmente incombustible. Por este motivo, la inclusión de lana de roca permite evitar la formación y transmisión del fuego por el aislante protegiendo las áreas aisladas frente a la acción del fuego.

La lana de roca tiene capilaridad nula: no es hidrófila. Es decir que el agua no es atraída hacia el interior de la masa del producto de manera que no retiene humedad ni se ve afectada por los ciclos de hielo-deshielo.